Transtornos de la articulación temporomandibular
Signos y síntomas asociados con mas frecuencia a transtornos de la articulación temporomandibular.
Entre los signos y síntomas asociados con más frecuencia a trastornos de la articulación temporomandibular y dolor bucofacial se encuentran (con fines didácticos los clasificaremos por estructuras anatómicas):
- Dolor o molestias al comer
- Dificultad para abrir o cerrar la boca
- Ruidos al abrir la mandíbula
Boca y dientes
- Dolor en varios dientes o en las encías sin ser de origen dental o periodontal.
- Rechinar o apretar los dientes (bruxismo).
- Alteraciones en la mordida, dientes desgastados, empastes, fundas o puentes que se desajustan o rompen.
- Morderse los labios, los carillos o las uñas.
Oídos
- Zumbidos, ruidos de cualquier tipo, disminución de la audición o mareos.
- Dolores y sensación de oídos llenos o tapados.
Cabeza
- Dolores de cabeza a repetición, especialmente en la zona temporal y que no calman con analgésicos.
- Migrañas.
Cara
- Dolor en los músculos masticatorios, especialmente por delante del oído y a los lados de la boca.
- Inflamación o cansancio de los músculos faciales.
Ojos
- Dolor detrás de los ojos.
- Sensibilidad a la luz.
Cuello, espalda y otras partes del cuerpo
- Cambios en la dirección y postura del cuello, cabeza y cuerpo.
- Dolor, cansancio o fatiga muscular.
- Dolor referido a los hombros espalda pecho o brazo.
- Mal sueño.
Muchos estudios revelan la importancia de factores etiológicos odontológicos que pudieran estar asociados a trastornos de la ATM:
- La hiperactividad muscular o bruxismo.
- La pérdida de dientes y las migraciones dentarias que sobrepasan la capacidad de adaptación del individuo.
- Trauma mandibular.
- Restauraciones dentarias no funcionales por exceso y defecto.
- Traumatismos por maniobras quirúrgicas prolongadas en tratamientos estomatológicos.
- Tratamiento de ortodoncia incompleto.
- Rehabilitación protésica no funcional.
- Trastornos del crecimiento y desarrollo cráneo mandibular que provoca maloclusiones que sobrepasan la capacidad adaptativa del individuo.
- Pericoronitis de los terceros molares inferiores, no tratados, que modifican el patrón habitual de masticación.
El tratamiento se realiza por fases y puede requerir varias sesiones, todas tendientes a estabilizar la oclusión y lograr una mejor distribución de las fuerzas masticatorias.
Primera fase
- Terapia farmacológica (control de ansiedad y estrés).
- Rehabilitación (fisioterapia).
- Ajuste y equilibrio oclusal.
- Toxina botulínica tipo A.
Segunda fase
- Terapia neural.
- Electromioterapia.
- Terapia láser de baja potencia.
- Ultrasonido.
- Dispositivos intrabucales.
Tercera fase
- Métodos quirúrgicos.
Revista Mexicana de Odontología Clínica. México, Domingo 24 de Mayo de 2009
Enlace al documento original: http://www.intramed.net/UserFiles/pdf/59533.pdf#page=10
